Cómo introducir el graffiti en una clase de Bellas Artes

Desde los muros dentro de las antiguas cuevas hasta los muros de las casas abandonadas, las paredes de construcciones citadinas o los túneles subterráneos, el graffiti ha permanecido desde tiempos remotos y ha aparecido hasta en los lugares menos probables. El graffiti puede ser tan sencillo como una simple firma de alguna pandilla local, mientras que otro tipo de graffiti puede ser tan complejo y hermoso que bien puede ser una representación de verdadero arte.

Para poder introducir esta forma de arte urbana a los salones de clase de arte profesional, primeramente hay que conocer el origen del graffiti así como las distintas técnicas que se usan para producirlo.

Se deben entender los conceptos que le dan forma a este tipo de arte y para ello se puede hacer uso de imágenes que muestren las herramientas utilizadas para realizar el graffiti, de tal manera el estudiante pueda tener una noción de la técnica y de las raíces que hicieron nacer el graffiti. Todo este marco teórico es fundamental para lograr que esta forma de expresión urbana pueda tener cabida en un salón de clases.

Es indispensable, sin lugar a dudas, hacer hincapié en qué este tipo de arte destruye la estética de los espacios públicos y que además es ilegal. Sin embargo, también hay que resaltar que es una manera mediante la cual los jóvenes tratan de proyectar una opinión acerca de ideologías sociales y culturales.

Y finalmente, una clase no podría estar completa sin llevar la teoría a la práctica. Cada alumno podría llevar sus propias latas de pintura en aerosol para que cada alumno muestre un rasgo de su creatividad, de la mano con la teoría aprendida, para desarrollar una pieza de graffiti.

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Categorias: Arte
Ultima modificación: 04/08/2013