Cómo hacer un disfraz de esqueleto

Un disfraz de esqueleto es sin duda divertido, si además juntamos el color blanco de los huesos con una luz negra en algún local o discoteca nos encontraremos con un sorprendente efecto que nos hará flotar brillando entre el resto de los asistentes a la fiesta. Se venden numerosos disfraces de esqueleto que incorporan huesos de plástico o espuma sobre una tela negra que hará de vestimenta a quien se la ponga.

No obstante si nuestros recursos son más limitados podemos adquirir algo de ropa negra de manga larga y hacer unos largos huesos con cartulina blanca, para después graparlos, coserlos o pegarlos a la camiseta que hayamos encontrado. La ropa ideal para esto será de algodón, flexible para absorber todos nuestros movimientos y darle gracia a nuestro día en el mundo de los esqueletos. Si queremos también podemos pintarnos la cara, de forma que parezca una calavera aunque sea por fuera de la cara. Para hacer esto lo ideal es remarcar los pómulos y maxilares, también conocidos como mandíbulas, con líneas rectas que mezclen tonos blancos y grisáceos, para que así parezca que también tenemos huesos sin carne en la cara.

Con estos huesos en la cara y muchos huesos repartidos de forma calculada por todo el cuerpo pareceremos un esqueleto, pero solamente si estamos en la oscuridad e iluminados con algún tipo de luz ultravioleta o una luz muy tenue que nos permita ver simplemente las siluetas de los huesos blancos sin llegar a dar brillo o sombras a la zona negra, que sería la que correspondería al traje negro que hayamos adquirido.

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Categorias: Disfraces
Ultima modificación: 11/27/2012