Cómo hacer un disfraz de geisha

El disfraz de geisha consiste normalmente en un kimono, un abanico, y un montón de pintura blanca para ocultar la cara y las manos, dándonos un aspecto de mujer china de hace dos cientos años, siempre con un moño en la cabeza que tendremos que simular gracias a una peluca si no tenemos el pelo suficientemente largo, y con unos aires totalmente místicos, como si una gran tranquilidad inundara nuestros cuerpos, ya que las geishas originales estaban al servicio de la corte y por lo tanto no se permitía en sus formas de actuar ningún tipo de salida de tono ni de insubordinación.

Posiblemente la parte del cuerpo que más identifique a una geisha es su cara, pintada de blanco inmaculado que da la impresión de limpieza que se debía tener en aquel momento. Una peluca con un moño, lógicamente atado con dos palillos como los que utilizan los chinos para comer, hará también una parte importante, y todo esto se completará con un kimono de tonos blancos decorado si hiciera falta con tonos rojos o negros, en forma de gran cinturón. En cuanto al calzado las geishas trataban de tener unos pies diminutos y para ello utilizaban unas cintas blancas que apretaban el pie en ocasiones hasta deformarlo.

Lejos de querer deformar nuestros pies, será una buena idea ponernos un calzado cómodo pero pequeño, y encintarlo con algún retal de tela blanca que nos sobre, simulando así el calzado de las geishas originales. Además debemos conseguir un kimono, también blanco y a poder ser con textura de seda, al que debemos añadir el famoso rosetón enorme en la parte trasera que llevaban todas ellas en sus días de servicio.

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Categorias: Disfraces
Ultima modificación: 11/27/2012