Problemas de sueño en los bebes

La falta de sueño puede ser un problema para los padres de un bebé. Su bebé puede dormir una cantidad de tiempo menor de lo normal desde la primeras semanas de vida; unas 12 horas al día en vez de las aceptadas 16a20. Puedequeelniñoseduerma y despierte en estas 12 horas de una forma abrupta, impredecible, de manera que a los padres no les quedan más que unas pocas horas para poder ellos dormir o realizar otras tareas.

Los niños que no duermen mucho son, por los general, criaturas llenas de vida, interesadas en todo lo que está pasando a su alrededor, cariñosos y sociables. Mientras que su bebé se mantenga contento cuando está despierto, todo es normal y no necesita la atención del médico. Los niños mayores de un año tienen patrones de sueño muy diversos.

Algunos necesitan dormir durante una o dos horas durante el día, hasta que tienen cuatro o cinco años, mientras que otros no requieren ninguna sies-tecita matutina, sino que, sencillamente, duermen sus ocho horas por la noche y se despiertan temprano por la mañana. Por lo general, el niño que no necesita dormir mucho cuando es un bebé, tampoco tendrá largos períodos de sueño cuando crezca. Mientras que el niño pueda hacer bien sus tareas escolares y llevar a cabo la rutina diaria alegremente, la cantidad de horas que duerma, serán justamente las que necesita.

La falta de sueño – esto es, menos de ocho horas de sueno en un período de 24 horas – no es casi nunca seria, aunque a muchos padres les parezca asociada a un problema de salud. Lo que ésta sí puede causar es una interrupción de las labores del hogar, del descanso y del trabajo de los padres. Si su bebé no duerme largos períodos de tiempo y se despierta frecuentemente, para volverse a dormir después, lo que tiene que hacer es, poniéndose de acuerdo con su esposo, crear un sistema de “turnos” para que ninguno de los dos se canse demasiado atendiendo al niño.

Si el bebé es de los que se despierta y llora durante la noche, vaya siempre a él, confórtelo y déle cariño. Trate de no sacarlo de la cuna y llevarlo a dormir a su cama. Si sigue llorando o llamándola, quédese con él un rato para que no se sienta solo. Nunca olvide dejar junto a la cuna o cama de su niño algunos juguetesy un pomo con agua o leche para que pueda entretenerse él mismo si se despierta más temprano de lo habitual. Si realmente cree que su niño está durmiendo menos de lo normal, no caiga en el error de darle un sedativo sin haberlo consultado con el médico.

Acepte su falta de sueño como un hecho cotidiano y trate, de alguna forma, de recuperar sus horas de dormir para que no se irrite o se afecte su salud. Intente dormir durante las horas que más lo hace su niño y, de vez en cuando, consiga que alguna pa-rienta o amiga le cuide el bebé mientras usted se encierra en otra habitación para dormir sin problemas… ¡a pierna suelta! Si su niño tiene más de dos o tres años, analice si usted ha utilizado el hecho de ir a dormir como forma de castigo. Quizás lo ha hecho y esto ha provocado que su hijo asocie la cama y el dormir con una sensación de malestar. Esté atenta a que la habitación infantil esté tibia, silenciosa, alegre y que tenga una iluminación que le agrade al niño. De todos modos, si la falta de sueño de su hijo ha llegado a un extremo en que le está afectando su salud, vaya al médico. Si el niño está saludable y su falta de sueño es algo circunstancial, puede que el médico le recete un sedante suave, para que adquiera una rutina del dormir…y para que usted pueda recuperarse del cansancio.

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Categorias: Salud
Ultima modificación: 06/22/2012