Cómo salvar un celular mojado

El agua es el peor enemigo de la electrónica, pues su carácter oxidativo suele apresurar el deterioro de todos los componentes, sin contar la posibilidad de cortos circuitos, alteración de parámetros y contaminación con sales en caso de aguas duras y de mar.

Los componentes de un teléfono móvil resultan especialmente sensibles en caso de inmersión o mojadura debido a su minúsculo tamaño. Sin embargo, ya que se usan en toda circunstancia, suelen sufrir por exceso de humedad con frecuencia.

Cuando esto suceda, una buena medida sería abrirlo y aplicarle aire comprimido a una velocidad que no ponga en riesgo la fijación de los componentes. Esto se logra alejando lo suficiente la botella de aire comprimido o regulando su caudal en caso de contar con válvula.

Si no hubiera esta posibilidad, al menos un ventilador serviría para secar las partes mojadas y disminuir la humedad dentro del equipo. La exposición del celular abierto a un sol filtrado o tenue también podría resultar favorable.

Cuidado con un sol muy fuerte, pues la elevada radiación conduciría temperaturas cercanas o superiores a las máximas recomendadas por el fabricante.

De todas formas, si luego de aplicar estos métodos caseros quedara alguna duda o simplemente el aparato no funciona adecuadamente, llevarlo a un taller especializado para obtener un diagnóstico técnico sería lo más adecuado.

Comentarios

Sobre el artículo

Categorias: Movil
Ultima modificación: 06/27/2012