Cuales son los tipos de pieles o cueros

El cuero es un material dúctil que admite muy diversas formas de trabajar y colorear sin perder ninguna de sus características y cualidades, por ello, se presta a imitar y simular labores apropiadas de otros materiales.
Todo tipo de pieles, cualquiera que sea el elemento con que estén curtidas, pueden sernos útiles para nuestros trabajos en cuero.

Aunque aquí, hemos trabajado mayormente con BADANA, que es la más adecuada para las
técnicas de repujado y trazado por su maleabilidad y para su coloración, por su
capacidad de absorción.

Las badanas son pieles curtidas de oveja y carnero. Las podemos encontrar de distinto grosor, aunque su espesor nunca es muy grande y están exentas de grasas o barnices.

La PIEL DE VACA es otro tipo de cuero bastante más grueso que la badana, sólido y compacto. Se emplea, principalmente, para las técnicas del incisado, trazado y repujado, aunque en este caso, por su espesor y dureza, deberemos utilizar botadores y martillo para trabajarlo. Aquí, hemos reservado su uso para ¡os cinturones, debido a tas cualidades antes mencionadas.

La PIEL DE CERDO, la hemos utilizado para forrar el interior de las carpetas y el maletín. Este tipo de piel es muy apropiada para la pirografía, al formarse un atractivo contraste entre el tono claro de la piel y el tostado del pirograbado.

Las pieles constan de dos partes distintas ligadas entre sí; la EPIDERMIS o FLOR que constituye el derecho de la piel, es muy delgada, compacta, elástica y de grano más o menos fino. IM DERMIS o CARNE, reverso de la piel, es mucho más gruesa que la flor, menos fina y compacta. Está construida por pequeñísimas fibras entrelazadas, que al ser presionadas se contraen y conservan la forma que las imprime, sobre todo cuando el cuero está húmedo, quedando rígido al secarse.

Al separar la flor de la dermis, nos queda lo que se denomina SERRAJE, que aquí hemos utilizado al trabajar con la piel de cerdo de la que utilizaremos sólo la dermis.
Cuando un objeto está compuesto de distintas partes o secciones, es conveniente utilizar trozos de una misma piel, sobre todo si ha de colorearse, pues, aunque sean pieles de la misma clase y calidad, no dan idénticos tonos.

A ¡a hora de elegir una piel, debemos tener en cuenta que es la zona de la espalda la zona más propicia para trabajar, luego, los costados, aunque suelen tener contextura irregular. Las patas son duras y el cuello muy fibroso

Comentarios

Sobre el artículo

Categorias: Cuero
Ultima modificación: 06/22/2012