Cómo hacer una varita mágica

La irrupción en el mercado de las varitas mágicas de la figura de Harry Potter ha hecho que multitud de niños de todo el mundo quieran hacer las suyas propias a mano, y por lo tanto han surgido decenas de formas de hacer varitas, desde las más simples a las más complejas.

Las más simples pueden hacerse con un simple papel (o varios), cogemos un folio y comenzamos doblándolo de forma que hagamos un canutillo lo más fino posible. Al prensarlo mucho quedará muy duro y resistente, y solamente tenemos que pegarlo cuando se nos acabe el folio de forma que quede fijo, también podemos añadir más folios para darle grosor y que sea más atractiva. Ahora solo tendremos que pintar el centro de negro y dejar los bordes blancos para tener una varita mágica clásica. También podemos hacer lo mismo con papeles de periódico, pero mojándolos cada poco tiempo confiriéndole así a la varita una textura desigual que recuerde, por ejemplo, al ramaje de un árbol cortado para ese fin, el de confeccionar una varita mágica.

Las texturas de las varitas mágicas habituales son lisas, de colores negros y blancos, sin embargo como ya se ha dicho antes con la irrupción de Harry Potter en el mercado de la magia las varitas también pueden tener aspectos más tenebrosos, incluyendo pelos, huesos… o cualquier tipo de imitación de estos materiales. Por esta razón podemos hacer una varita mágica con aspecto irregular, como si de un árbol acabase de salir, y pintarla de colores marrones y verdes por ejemplo, emulando la naturaleza de la que acaba de salir nuestra varita mágica, con la que los más pequeños disfrutarán un montón.

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Categorias: Disfraces
Ultima modificación: 10/16/2012