Cómo desprenderse de las garrapatas

La Francisella tularensis es una bacteria presente en algunos animales salvajes como ardillas, liebres y ratas, cuya inoculación en el hombre provoca peligrosos trastornos en los músculos, las articulaciones y los ganglios linfáticos. El principal agente trasmisor de esta enfermedad, conocida como fiebre de la mosca del conejo, es la garrapata.

Este pequeño acaro chupador de sangre no solo afecta a nuestras mascotas, sino a todos los animales de sangre caliente, incluyendo al hombre. Además de la mencionada enfermedad, trasmite otras aún más graves, como la de Lyme (que conlleva complicaciones cardiacas) o la conocida por los vaqueros norteamericanos como fiebre de las Rocky Mountains, que en ocasiones culmina en meningitis.

La lucha contra las garrapatas incluye una serie de medidas higiénicas y de protección, como emplear calzado y ropa adecuados, el lavado regular con detergente y mantener desinfectadas mascotas y reses.

Si percibimos la presencia de una garrapata en nuestra piel, hay varios remedios naturales para deshacernos de ella. Cuidado con arrancarla con los dedos, ya que este método deja partes del cuerpo del ácaro en la piel, pudiendo provocar infecciones posteriores.

Unas pinzas de ceja serán una buena opción si el insecto no se halla muy prendido a la piel todavía.

La aplicación de una fuente de calor puntual sobre la garrapata es efectiva, pero se corre el riesgo de quemaduras.

El aceite mineral es una buena opción, aunque algo menos inmediata que la anterior.

El empleo de vaselina hará que la garrapata abandone la succión e intente moverse de lugar.

Una gotita de esmalte para uñas sobre el cuerpo del ácaro también provocará su muerte, antes de la cual intentará abandonar el lugar donde está.

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Categorias: Salud
Ultima modificación: 06/07/2012