Por qué luce la luna

Los colores de la luna cambian de acuerdo a los cambios que ocurren en la atmósfera de la tierra. Sobre la atmósfera, en el espacio, el ambiente es muy limpio, con pocas partículas de polvo, poca distorsión tiempo-espacio y nada que se cruce en el camino de la luz que viaja desde el sol hasta la luna; y desde la luna hasta la tierra, ya que un porcentaje de la luz se refleja sobre la superficie de la luna. Hasta cierto punto, la luz permanece sin distorsión y podemos ver el mejor ejemplo de ello cuando la luna está directamente sobre la tierra y brilla con su famoso color pálido.

Sin embargo cuando la luz golpea la atmósfera, empieza a ser distorsionada por distintos efectos, incluyendo el vapor de agua, las partículas de polvo y los ángulos con los que se observa. Cuando la luna se posiciona lo más alto en el cielo, su luz reflejada pasa a través de un número mínimo de estos disturbios y la luna se torna de varios tonos de blanco. Sin embargo, a distintos ángulos y cuando luce más cerca de la tierra, la luz tiene que pasar a través de muchos más actores de distorsión, que pueden cambiar tanto la forma aparente y el color de la luna.

En principio, este efecto es muy similar a la forma como la luz del sol cambia conforme entra la atmósfera. La luz directa del sol es un brillo muy blanco o amarillo porque pasa a través de cantidades muy pequeñas de partículas y alcanza la tierra casi de forma limpia. Los rayos del sol dispersos pasan a través de más partículas y hacen que el cielo se vea azul, mientras que el sol del atardecer y del amanecer está posesionado al horizonte y tiene que pasar a través de una gran porción de la atmósfera para que pueda ser percibida por el ojo humano, cambiando su color en varios tonos de rojo y naranja.

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Categorias: Astronomia
Ultima modificación: 01/14/2013