Qué daña a la piedra

La piedra es considerada un material sano, pues no le afectan ni la luz ni la temperatura. Su reactividad con la humedad es escasa. Su deterioro está limitado a la existenciade un tercer elemento relacionado con el ambiente. Este tercer elemento son principalmente las sales, que ejercen presión sobre los granos de la piedra al cristalizarse después de haber entrado disueltas en agua. También hay daño, incluso mayor, si cristalizan sobre la superficie. Como las sales son higroscópicas, absorben agua si hay alta humedad y la entregan cuando ésta desciende, produciendo daño a la piedra y tomándola quebradiza. La superficie presenta un aspecto corroído, se pierde el relieve y se pulveriza la superficie. La sal penetra de diferentes maneras a la piedra y es trabajo del conservador averiguar las causas y eliminarlas, pues si no lo hace y restaura la piedra, la sal volverá a actuar después de un tiempo destruyendo la piedra.

Algunas causas enumerables son: agua proveniente del suelo, agua de un grifo, sulfatos en el aire, sales de mar. brisas del mar. Asimismo, hace algunos años se descubrió en Francia e Italia que hay bacterias que pueden formar sulfatos y nitratos, causando deterioro en piedras. Las heladas aumentan el volumen de agua y producen la rotura de la piedra. Las plantas trepadoras son otra fuente de daño, por ejemplo el caso de los Moais de Isla de Pascua. Las causas humanas no hay que olvidarlas: una mala restauración, como una consolidación incompleta, donde el líquido no ha penetrado bien por los poros; o una mala construcción, (se sabe, por ejemplo, que el cemento daña la piedra).

La contaminación provoca mucho deterioro a la piedra, en especial a aquellas que contienen carbonatode calcio. Este es el caso de la caliza y el mármol. El mayor peligro se debe a la combustión de carburantes que contienen azufre, el que reacciona con el oxígeno, formando trióxido de azufre, que en presencia de humedad forma ácido sulfúrico. El ataque del ácido a los carbonatos provoca en las piedras efervescencia y liberación de gas carbónico. Los carbonatos insoluoles se transforman en sulfato de calcio, es decir, yeso, polvo blanco y soluble. De este modo la piedra se va desgastando con la lluvia. Una piedra permanentemente expuesta a la lluvia con frecuencia se verá corroída y deslavada. Cuando se produce la disolución del yeso, la piedra se cubre de una corteza de aspecto sucio y polvoriento, que no actúa como una capa protectora, sino que el deterioro prosigue debajo de ella. Para eliminar la acción de estos terceros elementos en obras expuestas a la intemperie es conveniente instalar las esculturas sobre una base, evitando el contacto directo con la tierra húmeda que contiene sales solubles. También es recomendable ubicarlas debajo de un techo pequeño, aunque en una ciudad tan contaminada como Santiago de Chile es preferible ubicar las esculturas valiosas dentro de la casa. En el jardín se deberían poner esculturas más decorativas que valiosas.

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Categorias: Materiales
Ultima modificación: 06/22/2012