La agricultura comercial vs piscicultura

Aunque la agricultura comercial y la piscicultura forman parte de un mismo sector productivo –el destinado a la alimentación de la población y el ganado- y consisten básicamente en la siembra más o menos intensiva de un amplio grupo de especies alimenticias, cada una de estas actividades tiene sus particularidades.

La agricultura comercial emplea enormes extensiones de tierra fértil como medio de producción principal. En los años cincuenta y sesenta del siglo pasado la agricultura fue el centro de una profunda revolución científico-técnica que, mediante la aplicación de paquetes tecnológicos (semillas certificadas, fertilizantes industriales, pesticidas, mecanización y sistemas de regadío) permitió multiplicar hasta más de cuatro veces la producción de alimentos.

La así llamada Revolución Verde, que continúa en nuestros días a una escala más profunda, significó una mayor disponibilidad de alimentos en los países subdesarrollados.

Sin embargo no alcanzó para resolver la mortalidad por hambre en el mundo y sus aspectos negativos (descenso de la biodiversidad, contaminación ambiental, dependencia tecnológica, empobrecimiento de los pequeños productores) son fuertemente criticados en la actualidad.

La piscicultura consiste en la cría de alevines de diversas especies piscícolas y para ello emplea las aguas de mares, ríos y lagos como medios de producción principal.

Aunque sus referencias más antiguas tienen más de 5,000 años, fue a partir del siglo XIX cuando se lograron los primeros alevines de trucha viables. A partir de entonces, se ha desarrollado la piscicultura en todo el mundo de manera muy diversa en cuanto a escenarios y especies.

En aguas dulces sobresale el cultivo de truchas y salmones, mientras que en las costas marinas se obtienen crustáceos, rodaballo, dorada, lubina, lenguado y bacalao. Aunque las producciones de la piscicultura crecen en todo el mundo, su peso mercantil con respecto a la agricultura es aun insignificante.

Un punto de contacto prometedor entre la agricultura y la piscicultura es su integración dinámica en las llamadas granjas de ciclo cerrado o agroecológicas. En ellas se fertilizan los estanques con productos de desecho agropecuario debidamente procesados y parte de la producción pesquera se emplea como alimento del ganado.

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Categorias: Agricultura
Ultima modificación: 06/13/2012