Cómo llegar al punto G sin pasar por el F

El punto G se llama así por el nombre de sus descubridor: Grafenberg. Y es el responsable del mayor placer que sientes las mujer al momento del sexo. ¿Y el punto F? No te preocupes, el punto F no existe. Estos consejos son para encontrar el ansiado punto G sin perderse en el intento.

Para empezar hay que saber reconocerlo. ¿Qué apariencia tiene el punto G? Su tamaño es similar al de una moneda de baja denominación y se ubica en la cara frontal de la vagina, cerca de la entrada, presentando un tejido diferente. Al tacto, así mismo, es más esponjoso y suave que el resto de la mucosa vaginal.

Lo ideal es empezar explorándose una misma para luego poder guiar a la pareja. Y si ustedes, muchachos, están leyendo esto… pues mucha atención! Para esto, se recomienda una postura donde el cuerpo se encuentre relajado y los dedos libres pues serán nuestros aliados al momento de encontrar este esquivo punto G. Se introduce un dedo en la vagina, con la palma de la mano abierta haciendo presión en la parte externa, mientras que con el dedo empezamos a rascar una de las paredes interiores de manera similar a si estuviéramos llamando a alguien. Estarás llamando al placer intenso si lo haces correctamente.

Si sientes un pequeño bulto con las características descritas anteriormente, enhorabuena! Quizá al principio no sientas más que una sensación extraña o algo común. Pero créeme que pronto comenzarás a experimentar sensaciones nuevas de extremo placer. Como en todo, aquí también se aplica el ensayo y error. Quizá no lo encuentres a la primera pero sigue intentándolo. Una vez ubicado sabrás como encontrarlo nuevamente y podrás añadir a este pequeño compañero a tus encuentros sexuales, potenciándolos todavía más. ¡Disfruta!

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Categorias: Personal
Ultima modificación: 07/24/2012