Cómo acentuar las palabras en español: reglas básicas

Un acento se utiliza para denotar una palabra aguda. Una palabra aguda es aquella en la que el sonido más fuerte recae en la última sílaba. Si la última letra de una palabra aguda termina con “n”, “s” o una vocal, se debe colocar un acento sobre la última vocal. Unos ejemplos son: “aquí” y “canción”. No se utiliza un acento en las palabras agudas que terminen con una consonante distinta a “n” y “s”.

En las palabras graves el acento se usa en las que terminan con una consonante distinta a “n” o “s”. Una palabra que tiene el sonido más fuerte en la penúltima sílaba se llama palabra grave. El acento se coloca en la última vocal de la sílaba con el sonido fuerte que terminen una consonante distinta a “n” o “s”. Por ejemplo, “huésped” y “débil”. Para las palabras graves que terminen con una vocal, “n” y “s”, el acento no se utiliza.

En cuanto a las palabras esdrújulas, las cuales son aquéllas cuya pronunciación más fuerte se encuentra en la antepenúltima sílaba, todas ellas llevan acento. Un par de ejemplos son, “católico” y “estómago”.

También se coloca un acento cuando se rompe un diptongo. Un diptongo es una palabra que coloca el sonido de dos vocales juntas en una sílaba. Los diptongos combinan una vocal fuerte (“a”, “e” o “o”) con una vocal débil (“i” o “u”) o unen dos vocales débiles. Algunos ejemplos de los diptongos son las palabras “seis” y “ciudad”, las cuales no tienen acento. Sin embargo, si un par de vocales se rompe en dos sílabas, se coloca un acento para indicarlo. Si dicho par contempla una vocal fuerte y una vocal débil, se coloca el acento en la vocal débil. Un par de ejemplos son las palabras “había” y “maíz”.

También se usa un acento para determinar el uso correcto de los homónimos. Un homónimo es una palabra que se pronuncia y se escribe de la misma manera que otra palabra pero tienen distinto significado. Ese tipo de acento se llama acento desinencial. Este acento se coloca sobre la vocal en la sílaba con el sonido fuerte de la palabra. Por ejemplo, el homónimo “te” (pronombre) no tienen acento mientras que “té” (bebida) usa un acento desinencial.

El acento también cambia la función de un pronombre. Muchos pronombres también son homónimos y se distinguen por un acento. La palabra “qué” es un pronombre interrogativo, mientras que la palabra “que” es un pronombre relativo. Como regla, los pronombres interrogativos “que”, “quien”, “cuando”, “como” siempre llevan acento en la vocal con la sílaba de sonido fuerte.

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Categorias: Educación
Ultima modificación: 01/21/2013