Cómo escribir una semblanza

Una biografía y una semblanza tienen en común que ambas son composiciones que tratan sobre una persona. Ambas dejan fluir tu curiosidad en torno a una persona, pero mientras la biografía es una recopilación de los hitos más relevantes en la vida de ésta, la semblanza apunta a algún aspecto o evento particular. Puede haberte sucedido muchas veces cuando has comenzado a conocer a determinado personaje de la historia (Edison, Julio César, Mahatma Gandhi, o cualquier otro), a algún deportista, algún actor, músico o escritor te ha llamado especialmente la atención determinada porción de ella. No siempre -quizás nunca- sentirás deseos de dedicarte a la tarea agotadora de encarar una biografía con la idea de escribirla. La semblanza puede ser una buena alternativa cuando sientes deseos de interiorizarte sobre algún hecho concreto que te ha llamado la atención en la línea de vida de una persona. No sólo estarás aprendiendo tú, sino que además compartirás con otros eso que has investigado.

Escribir una semblanza es muy sencillo. Comencemos:

  1. Lo primero que debes hacer es escoger la persona sobre la cual escribirás la semblanza. Si has llegado a este artículo probablemente ya has completado este primera etapa, en caso de que no, decide sobre quien vas a escribir dejándote llevar por tu curiosidad. No debe ser nada especial, basta con que sientas deseos de escribir sobre eso.
  2. El siguiente paso será pensar acerca de lo que ya sabes de esa persona y lo que no para poder organizarte. Hazte las siguientes preguntas: ¿Qué hace a esa persona interesante? ¿Qué influencia tuvo sobre ti u otras personas? ¿Qué episodio de su vida te parece representativo de lo que ha hecho? ¿Cómo ha sido la vida de esta persona?
  3. Tus fuentes: Los biógrafos utilizan dos tipos de fuentes para obtener información sobre su personaje: fuentes primarias, las que surgen directamente del biografiado (sus declaraciones, sus escritos, por ejemplo), y las fuentes secundarias, que surgen de otras personas u otros medios de información. Procura utilizar ambas, pero mantener la objetividad en todas tus descripciones. No se trata de valorar subjetivamente, sino de compartir y que otros saquen sus conclusiones.
  4. Recopila informaciones que tengan conexión con eso que te atrae del biografiado, ya que así probablemente conseguirás redactar varios párrafos que detallen el episodio. Por ejemplo, si te interesan los ayunos de Mahatma Gandhi, deberás enmarcar la India de aquellos tiempos, la ideología de Gandhi, etc.
  5. Escribe la semblanza dividiendo la información en forma coherente. No olvides colocar las consecuencias que
  6. Por último, relee tu semblanza. La edición de cualquier trabajo de escritura es igual de importante que la primera etapa de creación. Al editar tu texto tendrás la posibilidad de modificar oraciones para que tus ideas sean más fáciles de comprender, corregir errores gramaticales y ortográficos. Comprueba que te satisface tu trabajo, ya que si a ti no te gusta difícilmente guste a otros. Verás que, como suele decirse, “la historia te irá llevando sola”.

¡Buena suerte con tu semblanza!

Comentarios

Sobre el artículo

Categorias: Educación
Ultima modificación: 07/05/2012