Cómo ser sarcástico

El sarcasmo bien usado puede hacer sonreír a las personas y darte una popularidad de tener sentido del humor. Sin embargo, el sarcasmo en el momento equivocado puede herir sentimientos y provocar un malentendido.

Para ser sarcástico debes escoger con quién serlo, ser sarcástico con una autoridad, como un policía, el director de tu escuela o tu profesor puede no ser una buena idea. Si piensas hacer una broma con el defecto o apariencia de una persona, ten cuidado de ser sutil y cauteloso.

Para hacer la broma no puedes tomarte mucho tiempo. Si planeas ser sarcástico de algo que acaba de suceder sólo tienes unos segundos para ello, de otra manera no tendrá gracias y lucirá extraño. Cuado no puedas pensar en ninguna broma pronto, sólo dibuja una gran sonrisa en tu rostro aparentando sarcasmo y quizás un par de risas acentuarán el hecho.

Para ser sarcástico hay varias fórmulas. Puedes reducir un comentario o la respuesta a ese comentario a lo absurdo haciéndolo escuchar gracioso. Puedes hacer mofa de alguien que presume algo señalando una característica contraria e su persona a eso que presumen. Cuando se trate de expresar algo puedes invertir el significado, por ejemplo, si necesitas expresar desencanto diciendo “¡Ay, no, no puede ser!” cambiarlo por “¡Genial, esto era lo que me faltaba!” sonará sarcástico.

No exageres en decir sarcasmos, aún cuando sean ingeniosos, la gente se llegará a sentir incomoda esperando siempre una burla de tu parte y podrías alejarlos. Sé mesurado y haz que el sarcasmo sea una parte divertida de tu persona.

Comentarios

Sobre el artículo

Categorias: Psicologia
Ultima modificación: 07/30/2012