Definición y características de la cultura organizacional

La cultura es un término difícil de definir pero que sin embargo para la mayoría tiene un significado fácil de comprender. La Real Academia Española define la cultura como el “conjunto de modos de vida y costumbres, conocimientos y grado de desarrollo artístico, científico, industrial en una época o grupo social”. La cultura organizacional tiene que ver con la capacidad de las empresas de generar la identificación de sus empleados con valores, normas, declaraciones y signos visibles que los representen a ambos y los acompañen en su desarrollo y conocerlos lo mejor posible para administrarlos óptimamente.

Resulta relevante mencionar que si bien es cierto e indudable que los líderes cumplen un papel determinante en la cultura organizacional de la corporación, todos los empleados de esta colaboran con su desarrollo. La cultura organizacional debe ser vista también como un sistema que además de los mencionados anteriormente encuentra otros componentes en la sociedad en la que dicha compañía desarrolla su actividad, las profesiones de quienes en ella se desempeñan, leyes, historias en común o arquetipos.

Precisar cuál es la cultura organizacional de una empresa permite realizar modificaciones en búsqueda de mejores resultados. Comprender a la perfección las estructuras y los procesos dentro de una empresa no bastan para encarar un cambio radical y auténtico. Para ello se necesita una reforma organizacional no puede ignorar la cultura organizacional que la integra.

Podemos mencionar distintos estilos de cultura organizacional que permiten determinar características representativas de cada una:

Cultura académica. Se trata de empleados altamente calificados que han encontrado su sitio dentro de la organización tras varios años de apostar a su crecimiento dentro de la estructura. Valoran la estabilidad y la posibilidad de continuar desarrollándose. Ejemplos: hospitales, empresas multinacionales, universidades, etc.

Cultura de equipo de futbol. Lo que sucede en estos entornos es que cada elemento es consciente del valor intrínseco de su trabajo y se sienten libres de decidir lo que mejor resulte a su carrera profesional en cada momento. Suelen ser mano de obra demandada permanentemente, por lo que no tienen miedos en relación a encontrar nuevas oportunidades y desafíos. Ejemplos: agencias de publicidad, organizaciones financieras, etc.

Cultura del esfuerzo. Se trata de espacios de trabajo en los cuales el trabajador se brinda por completo a su rutina laboral antes la posibilidad en absoluto remota de perder el empleo. En estas condiciones, se coloca demasiado alto en el escalonamiento de prioridades el hecho casi abstracto de contar con una actividad remunerada, por lo cual no existe una visión común más allá de ese límite.

 

 

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Categorias: Psicologia
Ultima modificación: 07/01/2012