Características de un buen servicio al cliente

Cuando nuestros abuelos nos recordaban que “el cliente siempre tiene la razón”, estaban resumiendo las normas que, tanto desde la óptica del consumidor como del proveedor, siempre han servido de fundamento al acto comercial.

En nuestros días de extrema competencia en todos los ámbitos, mantener y ampliar la clientela resulta vital para la sobrevivencia de cualquier negocio. Para lograrlo, habrá que elaborar una estrategia de atención al cliente que será cumplida como regla de oro permanente.

Entre las señales de un buen servicio al cliente está en primer lugar la calidad de la provisión, cualquiera que esta sea. Nada se resuelve ofreciendo un producto defectuoso con extrema amabilidad, por el contrario denota un profundo cinismo ante los ojos del comprador aun si aconteciere ingenuamente.

Sin embargo, si a la buena calidad se añade una acogida agradable y sobre todo el despliegue previo de toda la información que el cliente necesita para valorar su adquisición, este se sentirá sumamente complacido y listo a correr la voz.

Si a ello sumamos unos precios enmarcados en el rango típico del producto en cuestión, tendremos un panorama muy apetecible para el comprador. Los precios artificialmente altos son siempre contraproducentes.

Otras de las señales de un buen servicio al cliente son la garantía y la atención de posventa, en los casos en que puedan aplicarse.

La primera genera confianza absoluta en el producto adquirido, mientras que la segunda asegura la tranquilidad a largo plazo del comprador, a cambio de mantener su condición de cliente de forma permanente.

Si todo ello lo ponemos en blanco y negro de una forma sencilla y clara, sin demasiados compromisos contractuales y más bien a manera de información, estaremos en el buen camino en lo que a la clientela se refiere.

Comentarios

Sobre el artículo

Categorias: Marketing
Ultima modificación: 06/22/2012