Las técnicas de la pantomima

La belleza de la pantomima es también su principal motivo de preocupación cuando se trata de lograr no solo una obra de arte, sino también una comunicación exitosa con el público. La gestualidad silenciosa compite con el sistema de símbolos visuales, sonoros y verbales al que está cada vez más acostumbrada la sociedad contemporánea, por lo que cada actuación del mimo es un reto para el artista que debe seducir y comunicar a la vez.

Con los años la pantomima ha ido perfilando sus técnicas en aras de logra un discurso más claro y comprensible, sin renunciar por supuesto a la categoría artística en la que se inscribe. Por eso podemos mencionar algunas de las más importantes, que se refieren sobre todo a la interacción del mimo con los objetos invisibles que incluye en su actuación.

El actor de pantomimas es una especie de pintor, solo que dibuja con los gestos y no con pinceles, por tanto tiene la obligación de describir cómo es el objeto, darle forma y emplear todos los detalles que le indiquen a la audiencia las ideas del mimo.

Por ejemplo, al lidiar con un algo pesado, las manos y el cuello del mimo deben reflejar la tensión y el esfuerzo, así como también variará la rapidez con que manipule este objeto.

Debe cuidar porque una vez mostrado el tamaño de un artículo, este no varíe durante toda la actuación, pues la ausencia física puede jugar una mala pasada, y lo que comenzó siendo enorme termine convertido en miniatura.

Además, el mimo no puede olvidar ningún gesto para que su actuación sea creíble, por tanto si va a agarrar algo debe abrir las manos, si lo quiere evitar debe cerrarlas, y así con la infinidad de acciones humanas en las que normalmente no reparamos. La obsesión de este tipo de intérprete dramático tiene que ser la observación del comportamiento y las conductas humanas: un virar de ojos, una mueca y pequeño gesto son fuentes de significados que complementan su labor en escena.

También se aconseja que conozca a profundidad las posibilidades de su propio cuerpo, de sus articulaciones, sus líneas de fuerza y expresiones más marcadas, para que las utilice luego a su favor. Además de una forma de entrenar su físico, es una manera de conocer las particularidades del carácter del actor y su personaje.

Son claves sencillas pero imprescindibles para ejecutar el arte de la pantomima, que luego de tantos años todavía crea una especie de hipnótica seducción en quienes deciden disfrutarlo.

 

Comentarios

Sobre el artículo

Categorias: Arte
Ultima modificación: 05/08/2013