Cómo hacer cerebros y tripas falsas para halloween

Pocas cosas pueden hacer que un disfraz de halloween triunfe o fracase tanto como los detalles. Si necesitamos un complemento sangriento como vísceras o materia cerebral para marcar la diferencia, existen varias formas sencillas de conseguirlas con acabados realmente desagradables por su apariencia realista.

En el caso de la materia cerebral, el punto de partida puede ser vegetal, pues cociendo col, rotini o calabaza, conseguiremos un producto final cuya consistencia en frío es bastante semejante a la que buscamos. Sólo necesitaremos un poco de sangre falsa para completar este cóctel. Podemos realizarla con colorante rojo, agua tibia y maicena, o bien con miel fresca, colorante rojo y un poco de azul, sirope de chocolate y un poco de agua. Si aplastamos la materia vegetal contra el fondo de un cuenco obtendremos la forma deseada, que tras un baño de nuestra fórmula casera provocará alguna que otra arcada.

Las tripas son también bastante sencillas de conseguir, pues partimos de una media o panty, que rellenaremos con papel higiénico o toallitas de papel. Para conseguir un aspecto más realista y sangriento, debemos introducirlas en un barreño o bandeja y cubrirlas con gelatina roja. Una vez que solidifique la mezcla, agitamos la gelatina para que se formen tropezones y bañamos todo el conjunto con sangre falsa. La imaginación le indicará de qué forma disponer estas tripas para sorprender a todo el mundo. Una buena forma es simulando que le han destripado sobre una superficie horizontal, como el suelo o una mesa, para que no se aprecie completamente el boquete ficticio. Un buen baño de trocitos y sangre generará todo tipo de gritos.

 

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Categorias: Disfraces
Ultima modificación: 12/21/2012