Cómo hacer un disfraz de preso

Los trajes de preso han cambiado mucho desde la edad media hasta ahora, pasando de ser cualquier harapo que nadie se pondría en una situación normal, a una funda de trabajo como otra cualquiera pero de color habitualmente naranja. Pero en el fondo a la hora de disfrazarnos buscaremos en la mayoría de las ocasiones el típico disfraz de preso de hace unos cuantos años, consistente básicamente en un pijama a rayas con una bola de acero que impedía los movimientos rápidos y ágiles por estar atada al pie del reo.

A este disfraz también se le suele poner una pequeña gorra, sin demasiada visera, y que indique junto a la camisa del disfraz el número de identificación del preso. Este número puede, por ejemplo, llevar la edad del niño, el año de nacimiento… o números más picantes como el sesenta y nueve para la gente adolescente. Se trata de un disfraz muy fácil de hacer, ya que solo tenemos que encontrar un pijama a rayas y una pequeña gorra, y para hacer la gran bola que nos mantendrá retenidos ante cualquier movimiento debemos tener en cuenta sobre todo el peso, ya que no somos presos de verdad y querremos movernos a lo largo de la noche sin un enorme bulto que no nos deje disfrutar de la fiesta.

Para hacer esta bola podemos coger una pelota de las que utilizan los niños para botar, las que menos pesen, y recubrirlas de papel mojado para evitar que se pinche a lo largo de la fiesta, una vez seco el papel (y con la forma de la bola, solo tendremos que pintarla de negro y atarla a nuestro pie haciendo así la función que se espera de ella, la de divertirnos toda la noche con un disfraz original y, sobre todo, hecho por nosotros.

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Categorias: Disfraces
Ultima modificación: 11/27/2012