Cómo hacer una toga de monje

El aspecto de la vestimenta de un monje depende del hábito de color castaño oscuro de los franciscanos, blanco de los benedictinos o negro. Podemos decidir la apariencia y confeccionar nosotros mismos un disfraz ideal para cualquier representación, fiesta o celebración.

Necesitaremos tela del color escogido, al menos cinco metros y medio de longitud, una camiseta con capucha del mismo color, soga o cuerda para crear el cinturón, un cordón de cuero, tijeras y utensilios de costura.

El diseño del traje parte de conseguir la envoltura para el cuerpo. Si no tenemos un patrón, podemos   realizarlo midiendo la distancia entre la clavícula y los tobillos y multiplicarla por dos. Esa será la longitud de tela para nuestro hábito. Cortaremos un agujero para la cabeza en la zona media y realizaremos el dobladillo. Uniremos la capucha de la camisa tras descoserla y la forraremos con tela marrón. Coseremos los laterales salvo en la zona próxima a los hombros, donde coseremos dos cilindros de la longitud de nuestros brazos realizados con tela marrón. Podemos dejarlos más largos para darle mayor espesor a los puños. Si preferimos un aspecto acampanado, coseremos un trozo de tela en forma de triángulo truncado o trapecio de las dimensiones adecuadas. Coseremos el dobladillo en los bajos de nuestro traje y tenemos terminada la toga.

Existe la posibilidad de añadir una pieza rectangular de la misma longitud que el paño que utilizamos para la toga al que haremos también un agujero para la cabeza. Lo coseremos para que proporcione la sensación de volumen de la vestimenta. El toque final lo conseguiremos con un cinturón realizado con cuerda.

Sólo nos queda recuordar que el hábito no hace al monje.

 

 

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Categorias: Disfraces
Ultima modificación: 12/21/2012