Cómo elegir un chaqué para el novio

El matrimonio es un rito sagrado y, como tal, desde tiempos inmemoriales se exige presentarse de manera honorable a su cerebración. Si bien históricamente la importancia de la belleza y el cuidado de la imagen ha recaído en forma de imperativo hacia la figura femenina, vaciada de contenido intelectual, el paso del tiempo y las revoluciones humanas han logrado ir menguando y equiparando las obligaciones impuestas a cada género, mezclando y aunando así sus preocupaciones. De este modo, ya no nos sorprende que la importancia del vestuario del hombre requiera tantos cuidados como los de la mujer. Un claro ejemplo de esto es la importancia que cobra la elección del traje ceremonial del novio.

Escoger un chaqué es, desde un principio, una opción acertada. Se trata de un tipo especial de traje que garantiza la elegancia, comodidad y protagonismo requeridos por tan especial ocasión, ya que no es un tipo de traje adecuado para asistir como invitado a este tipo de celebración. Existe un protocolo especial sobre su uso según el cual, si el novio decide llevarlo, también deberán hacerlo los testigos y familiares más allegados a los novios.

El chaqué se compone de tres piezas: pantalones con raya diplomática, chaleco y chaqueta entallada a la cintura con faldón posterior. Ésta suele llevarse en un tono más oscuro que el resto del conjunto, mientras que el chaleco suele ir al tono con los pantalones, sumándoles una camisa blanca y calzado adecuado para la ocasión. Recuerda que uno de los factores más importante a la hora de escoger este tipo de vestuario es la comodidad: el vestuario debe garantizar el disfrute sin descuidar la perfección de la apariencia. En este caso, el chaleco brinda la posibilidad de permanecer impecable incluso a altas horas de baile.

A la hora de escoger el color, la combinación en la gama del gris y el negro suele ser la ideal. El chaqué es un tipo de traje que suele sentar y favorecer a todas las figuras, pero puedes alternar los colores para dar mayor equilibrio recordando que los oscuros reducen y los claros aumentan ópticamente las dimensiones.

El estampado y textura de la corbata puede dar el toque de distinción que requiera el conjunto: los colores lisos y texturas suaves y brillantes, como la seda, otorgarán mayor elegancia al vestuario mientras que los estampados, coloridos y texturas más rústicas darán un detalle divertido, distendido y casual a esta de por sí elegante combinación.

 

 

 

 

 

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Categorias: Moda
Ultima modificación: 07/20/2012