El aceite de ricino, su origen y uso

El aceite de ricino se obtiene a partir de la planta Ricinus communis, un arbusto de tallo grueso y hojas poli lobulares rojo purpúreas de la familia Euphorbiaceae.

Aunque las semillas de esta planta contienen una de las toxinas más venenosas del reino vegetal (la ricina), el aceite obtenido a partir de su prensado no resulta venenoso, pues mediante la cocción se logra destruir la mortífera albúmina.

También conocido por corrupción del inglés castor oil como aceite de castor, el aceite de ricino contiene como principio bioactivo el triglicérido ácido ricinoleico, el cual representa hasta tres cuartas partes de la formulación.

El empleo del aceite de ricino como medicamento tiene miles de años, siendo su uso más común desde entonces el purgante. Mediante la irritación de las mucosas y la retención de agua en los intestinos que provoca el ácido ricinoleico, el aceite de ricino favorece la evacuación y limpieza ventral unas tres o cuatro horas después de ingerir entre 10 y 30 ml de sustancia activa.

También se emplea como abortivo formando parte de cocimientos junto a otros ingredientes, aunque con peligro para la vida y de forma ilegal. En dosis altas puede provocar diarreas agudas, náuseas y vómitos.

Entre los numerosos usos industriales del aceite ricino están la fabricación de plásticos, poliuretanos, lubricantes, cosméticos, lacas y líquido de freno.

Su potencial como fuente de biodiesel abre perspectivas más amplias al cultivo industrial de la Ricinus communis en los próximos años.

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Categorias: Salud
Ultima modificación: 06/11/2012