Cómo puedo afilar brocas

Con el tiempo las brocas van perdiendo su filo, por eso, a veces cuando las vamos a usar no perforan bien y compramos unas nuevas, sin tirar las viejas, porque todavía sirven. Al final, tenemos un montón de brocas, muchas repetidas, y no sabemos cuál es la que funciona bien y cuál no. Una solución económica, cómoda y práctica es volver a afilar las brocas de nuestro juego inicial, ahorrando mucho dinero y desorden.

En el mercado hay muchos tipos de broca para hierro, madera y piedra, con calidades muy distintas. Si queremos afilarlas, debemos comprarlas de buena calidad porque el filo les durará mucho más y nos permitirá afilarlas más veces. Las brocas para metal son las más fáciles de afilar. Las brocas para madera también se pueden afilar pero su punta puede ser un poco difícil. Las brocas para piedra no vale la pena afilarlas porque cuando se desgasta la punta ya no penetra bien en el material. Podemos intentar afilar la punta si nos tenemos la urgencia de utilizarlas y no podemos comprar una nueva en ese momento. No servirá para muchos usos, pero nos puede servir para salir del paso.

Para afilar las brocas tenemos que usar una máquina radial (amoladora) de pequeñas dimensiones con un disco para metales. Colocamos esta amoladora en el banco de trabajo de forma que quede bien sujeta, la enchufamos y colocamos la broca de forma que quede alineada con el disco de corte. Acercamos el filo de la broca al disco (al cuerpo del disco, no al borde) y vamos dándole pequeños roces contra él, pero sin permitir que llegue a calentarse la broca. Después, hacemos lo mismo con el otro filo de la broca hasta completarla del todo. La punta de la broca deberá quedar lo más simétrica posible ya que perforará mejor y durará más tiempo.

Si no tenemos amoladora, podemos afilar con una afiladora automática (la que tiene dos rodillos de filo que giran al enchufarla). Eso sí, tendremos que prestar mucha atención, ya que son habituales los pequeños accidentes con esta máquina. Se recomiendan unos buenos guantes. Si utilizamos mucho brocas, este sistema para afilar es un poco lento, por lo que podemos adquirir una máquina creada para este fin. Debemos usar cada broca para el uso que está destinada, ya que, en caso contrario, corremos el riesgo de estropearlas.

Normalmente, las brocas susceptibles de afilado son las de metal. Las de madera tienen una punta centradora muy útil, pero que dificulta bastante el afilado. Las de widia o para mampostería, hormigón y piedra, normalmente no merece la pena afilarlas, pues el desgaste de la punta las deja inservibles.

 

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Categorias: Mecanica
Ultima modificación: 03/20/2013