Para qué sirve un fusible

Desde hace más de 240 años el fusible ha sido utilizado como un sistema de protección en instalaciones eléctricas, en aquel tiempo únicamente se trabajaba con corriente continua, así que se inventó un método para que las primeras y costosas lámparas, así como sistemas telegráficos no fueran dañados por sobrecargas.

Así que en el año 1880, Thomas Alva Edison obtiene la primera patente sobre el fusible. Posteriormente, durante la segunda guerra mundial, el fusible tuvo una etapa llamada “la era obscura del fusible”, ya que se pretendía que fuera substituido por interruptores automáticos magneto-térmicos, lo cual no tuvo gran trascendencia, ya que a finales de 1945, mientras terminaba la segunda guerra mundial, aparecieron ingeniosos y novedosos fusibles que no se aplicaban únicamente para controlar la corriente de instalaciones eléctricas, sino también en aparatos y nuevos inventos. Finalmente en la década de 1990 se crea el denominado “fusible delgado” que se refiere a fusibles de tamaños tan pequeños que son prácticamente inmanejables y muy poco prácticos, de esta manera se origina el “fusible de sustrato” el cual está hecho de un material conductor que se coloca directamente en placas aislantes, muy parecidas a los circuitos impresos, estos fusibles de sustrato, son muy utilizado en dispositivos electrónicos.

En un futuro se espera la creación del fusible inteligente que en algunos países ya está siendo desarrollada, aunque se encuentra protegido para que no pueda ser patentado previamente. Se espera que este tipo de fusibles puedan adaptarse y tomar decisiones dependiendo de las condiciones de trabajo, independientemente de la corriente que sea transmitida. Sin embargo hoy por hoy, la función de fusible sigue siendo la protección de instalaciones contra cortos circuitos que puedan dañar algún elemento o un aparato eléctrico.

 

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Categorias: Tecnologia
Ultima modificación: 12/21/2012