Adoptar un bebe extranjero: pros y contras

Debido al incremento de solicitudes de adopción internacional, muchos países han acometido un proceso de regulación de sus políticas para facilitar el proceso de adoptar un bebé. En todos los casos, siempre se persigue otorgar al niño mejores posibilidades que las que tiene en su país de origen. China, Rusia, Haití, Colombia, Chad o Sudán son algunas de las procedencias más habituales de multitud de niños que se adoptan en España.

Aunque es un proceso largo y costoso, económicamente hablando, no todos los expedientes se solucionan de forma favorable. Del mismo modo, la introducción de niños problemáticos o con deficiencias en una sociedad distinta puede generar conflictos en los que no se había pensado de forma previa a iniciar el trámite. Por otra parte, en ocasiones, las regulaciones introducen cláusulas que vulneran los derechos de los padres adoptivos, como la posibilidad de revocar la adopción en caso de que los padres naturales reclamen la custodia, o la imposición de que éstos puedan mantener el contacto con su hijo a pesar de establecerse la adopción. Otras cláusulas, como la supervisión constante de las condiciones de vida del niño adoptado, pueden provocar que desistamos en nuestro propósito.

Alguna de las ventajas de la adopción internacional están relacionadas con las facilidades que proporcionan los países que abren sus fronteras a las mejores condiciones de vida de los niños, estableciendo programas de cooperación hacia la protección y promoción de los derechos universales de la infancia. El proceso es transparente, por lo que conoceremos los plazos, el coste de los trámites y generalmente serán más cortos que si optáramos por la adopción nacional.

 

 

 

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Categorias: Ser Padres
Ultima modificación: 12/21/2012