Cómo tener una relación saludable con tu pareja

Desde el comienzo de los tiempos los hombres han buscado compañía en este planeta por diversos motivos. El agruparse surgió como una necesidad natural para sobrevivir en un entorno hostil que dificultaba la obtención de alimentos y ocultaba peligros de los más variados. La sensación de ser seres vulnerables es lo que empuja a los hombres a rodearse de semejantes para construir la realidad y modificar la naturaleza. Las relaciones de pareja son el núcleo más duro de lo que han sido desde siempre la unión de los hombres.

Partamos entonces de la base de que todas las personas de este mundo que tienen relaciones de pareja desean que su relación sea saludable. Ahora bien, también encontramos muchas personas en relación de pareja que alienan el bienestar de su relación y le dan un tratamiento de ajenidad. Parece que aunque la pareja sean dos individuos unidos por amor, hay algo que da vida propia a la pareja y la somete a los designios del destino como una tercera voluntad. Esto es un error. Independientemente de que no existan certezas acerca de si la relación de pareja de hoy será la relación de pareja dentro de diez años, o mismo si dentro de diez años habrá relación de pareja alguna, en ambos componentes la carga de responsabilidad por la buena salud de la pareja.

La buena salud de la pareja depende de factores varios que es mejor no perder de vista. Lo principal es la comunicación; poder y saber decir las cosas a tiempo y sin miedo es fundamental. Sobre la comunicación y el diálogo se construyen las fuerzas más poderosas, que son las del amor. Hablar de lo bueno y no sólo de lo malo, interesarse en la vida del otro, apoyarlo en sus búsquedas, motivarse a la recíproca, todas ellas son aprendizajes permanentes de los cuales los individuos deben nutrirse.

Igual de importante que saber comunicarse es saber perdonar y pedir disculpas. Todos los seres del mundo cometen errores, pero cada vez menos los reconocen. Equivocarse y aprender de los errores forma parte de un aprendizaje para la vida que no puedes -o no deberías- ignorar.

Una última observación es sustancial: no creer la relación de pareja es la fuente de los colores. La relación no puede ser la causa exclusiva de la felicidad de ninguno de ambos. Ciertamente acompaña y potencia la felicidad de cada cual, pero creer que en ella radica la felicidad de uno o de ambos es un error peligroso que puede afectar la armonía del momento. No desplazar en función de este pensamiento expectativas o frustraciones sobre tu compañero o compañera que no harán otra cosa que herir de muerte sus proyectos compartidos.

Sólo estarás en ese cuerpo una vez en esta vida, ¡aprovéchala!

 

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Categorias: Vida social
Ultima modificación: 08/05/2012