Cómo reciclar en los contenedores de Madrid

La política de gestión de residuos en la capital de España es similar a la de otras muchas ciudades del país, ofreciendo un plan de recogida selectiva para favorecer el reciclaje de las principales materias primas. El sistema establecido se rige por la utilización de cuatro tipo de contenedores de colores diferentes: amarillo, verde, azul y gris.

El primero de ellos, el contenedor amarillo, es el indicado para depositar los envases ligeros de plástico, metal y los tetra briks. Son elementos derivados del petróleo y de otros minerales, por lo que con su reciclaje minimizamos el impacto de su uso y reducimos la emisión de gases que se provoca durante su creación.

El contenedor de color verde es el utilizado para depositar los envases de vidrio y cristal, sin tapones ni tapaderas. Es una de las materias primas más fáciles de reciclar y cuyo uso es más eficiente, pues se puede recuperar el 93% del total y se ahorra más de un veinte por ciento de la energía necesaria para hacerlo a partir de cero.

En cambio, el contenedor de color azul es el apropiado para que tiremos los restos de papel y cartón, siempre que no estén manchados con residuos del hogar: prensa, revistas, papel impreso, cartones y envases de papel,… De esta forma evitamos la tala de árboles y el impacto de su fabricación, ya que el papel reciclado contamina un 74% menos el aire y un 35% menos el agua.

El último de los contenedores que encontraremos por las calles de Madrid es el de color gris, destinado a los residuos. Se entiende como residuos a los restos orgánicos y otros elementos que no se pueden reciclar, que componen la parte mayoritaria de la basura y que en algunos casos pueden destinarse a la fabricación de compost y abonos.

El ciclo de recuperación de residuos se completa en los puntos limpios, donde deben llevarse los elementos que quedan fuera del circuito descrito en las líneas precedentes.

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Categorias: Cívico
Ultima modificación: 01/14/2013