Como escribir una monografía

A lo largo de tu carrera universitaria podrás cursar materias o asignaturas en las que serás evaluado a través de una monografía. En una monografía deberás plantear una hipótesis vinculada a determinado tema y desarrollarlo con la finalidad de refutarlo o confirmarlo. La mayoría de las veces, deberás elaborar la monografía basándote en las fuentes bibliográficas sobre las que has trabajado durante el curso, por lo que eso representa, a priori, una ventaja. Escribir una monografía, como escribir cualquier texto académico, es un proceso que exige dedicación. No debes postergar la tarea hasta último momento porque sin dudas te faltará tiempo, y si llegaras a completarla apurado el resultado será muy pobre. Comencemos entonces.

La estructura de una monografía es la siguiente:

  • Hipótesis
  • Desarrollo
  • Conclusión
  • Bibliografía

Llamaremos estos cuatro elementos el esqueleto de tu monografía, y son los que no pueden estar ausentes bajo ningún punto de vista. Analicemos cada uno de ellos:

  • HIPOTESIS: Como ya dijimos, la hipótesis es una oración afirmativa sobre un tema pero además debe ser refutable. Naturalmente, la hipótesis determinará el curso del trabajo; es la base de este, el hilo conductor, motivo por el cual dedica el tiempo adecuado (y el que resulte necesario) a pensar cómo plantearla. Si efectivamente la monografía se plantea al final de un curso, entonces piensa en los contenidos del mismo. Asimismo, revisa también el programa para ver cómo la materia ha sido propuesta por el profesor en las clases. Estas ventajas pueden hacer la diferencia cuando tu profesor deba calificarla, ya que percibirá la pertinencia de tu hipótesis. Lo más importante es que tu hipótesis sea una proposición clara, concreta y precisa. Además, plantear una buena hipótesis simplificará notablemente tu trabajo ya que sabrás delimitar qué fuentes de información son importantes y relevantes, y cuáles no.
  • DESARROLLO: El desarrollo de la monografía es el desarrollo de la información relativa a la constatación de la hipótesis. Aquí deberás verter el contenido, pero sin perder de vista la extensión máxima de palabras o páginas con la que cuentes, ya que esto también será evaluado. Si sientes demasiada presión sobre tus espaldas, procura cambiar el foco: no se trata de alcanzar el número mínimo de palabras ni de sobrepasar el máximo, sino de conseguir cubrir el tema investigado dentro de ese límite.
  • CONCLUSIÓN: La conclusión es el final de tu monografía. Llegado a este punto deberás constatar o refutar la hipótesis planteada al comienzo del trabajo. Confirmarla o refutarla no tiene influencia en la calificación. La monografía es un trabajo en el que lo que se evalúa es el haber proceso de investigación, así como el criterio del estudiante a la hora de replantear su hipótesis en el comienzo. La trascendencia de una hipótesis refutada será escasa, mientras que la confirmación puede implicar novedades ara el campo investigado.
  • BIBLIOGRAFIA: La bibliografía es el detalle de las fuentes consultadas, es decir, la lista de libros, revistas, enciclopedias y/o diccionarios que hayas utilizado en tu trabajo. Debes ordenarla en orden alfabético por el apellido del autor, como así tambien mencionar el título, lugar de publicación, editorial y año.

¡Aprovecha estos consejos para que tu monografía sea una monografía para 10!

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Categorias: Educación
Ultima modificación: 07/05/2012