Cómo tener carisma

Es sorprendente que una cualidad como el carisma genere un aura de tanto misterio y tantas suspicacias y preocupaciones. El carisma es de esas cualidades que muchos suelen pensar que se tienen o no se tienen. Si se tiene bien, buena suerte, y si no, a ocuparse de otra cosa. Pues no. Es cierto que el carisma en muchas personas es tan fácil de percibir como su color de cabello, pero eso no implica que no exista como potente herramienta a disposición de todos nosotros si conseguimos desarrollarlo.

Ir caminando por la calle y detener la mirada en una persona que sin saber por qué motivo ha llamado nuestra atención puede ser un indicador: esa persona a la que no conocemos, con la que ni siquiera hemos conversado, tiene algo que nos ha llamado la atención, ha atraído nuestra mirada. Y no pasa por la belleza, que esto quede bien claro. La belleza física, en todo caso, será un elemento más, como cualquier otro. Existen miles de situaciones en las que nos admiramos del carisma de alguien a quien apenas conocemos: actores, deportistas, artistas, políticos, lindos o no, viejos o no, todos ellos son personas con un alto componente de carisma.

Entonces, si no se trata de ser atractivo físicamente,  ¿qué es el carisma? El carisma es un atributo de la personalidad, es la capacidad de captar la atención de otras personas, a veces hasta de fascinarlas. Para englobar estas sensaciones, entenderemos el carisma como la capacidad de una persona de resultar atractivo a otras. Atractivo no porque deliberadamente las seduzca, sino porque en torno a ella se produzca una tensión positiva que resulta agradable e interesante. Suena bien, ¿cierto?

La buena noticia es que el carisma puede ser ejercitado teniendo en cuenta algunas cuestiones que pueden hacer al detalle pero lo determinan:

Aprende a relacionarte

Las relaciones que tienes dicen mucho sobre quién eres, por lo cual cuanto más consigas darte a conocer con ellos, más libre te sentirás. Para ser auténtico debes aprender a relajarte.

Confianza

Eres único en el mundo, ¿cómo no tener confianza en ti? Nadie es como tú. La confianza de una persona es lo que le permite vencer su timidez, sus miedos e inseguridades. Jamás debes pensar que es algo innato. Sucede que no son pocas las personas que piensan que basta con aprender dos o tres secretos para relacionarse con las personas y luego ya piensan que han resuelto para siempre la situación. Pues no, la confianza que una persona pueda -o no- tener en sí misma determina en gran medida su carisma.

Lenguaje corporal y tono de voz

Lo que nuestro cuerpo dice importa tanto o más que nuestras palabras, por eso el lenguaje corporal es una herramienta de doble filo. No son pocas las personas inseguras que adoptan la estrategia de ser excesivamente histriónicos para demostrar lo contrario, comportamiento que perjudica mucho más de lo que acompaña y que por supuesto afecta la impresión que los otros tendrán de nosotros. Cuando hables, procura pensar antes de hacerlo pero nunca suenes presumido.

Contacto Visual

El contacto visual es fundamental, no solo para lo que aquí nos interesa, que es el carisma, sino para algo mucho más importante que es la interacción personal. Mirar a los ojos a una personas demuestra interés, transparencia y decisión.

Teniendo en cuenta estas pequeñas sugerencias, el carisma comenzará a surgir naturalmente, serás una persona carismática no importará cuando ni con quien estés. Recuerda: es sólo una cuestión de actitud.

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Categorias: Psicologia
Ultima modificación: 07/02/2012