Factores que determinan la inteligencia

¿Acaso nunca te has preguntado si existen factores que determinan la inteligencia, y si existen cuáles son estos? Toda la actividad desarrollada por nuestro cerebro genera aun hoy una gran intriga y obliga a los investigadores a conducir hacia ellas sus estudios. La respuesta a la pregunta es que efectivamente existen factores que contribuyen a su desarrollo, mientras que existen otros que lo dificultan o, en ocasiones, incluso imposibilitan.

La inteligencia es definida como la combinación de aquello que sabemos, nuestras habilidades y nuestra habilidad para comprender y razonar. Por ser el resultado, los factores que influyen sobre ella son:

Factores

  1. La naturaleza. Nuestros genes han sido estudiados durante más de un siglo por expertos para descubrir si influyen en la inteligencia y si en efecto influyen cuál es su medida. Aunque durante muchos siglos se creyó que la explicación era puramente biológica, existe consenso en el mundo científico actual en que puede influir entre un 40% a un 80%, pero la explicación biológica no se basta a sí misma, sino que hay otros factores igualmente determinantes.
  2. La alimentación. Al fin y al cabo eres lo que comes. La nutrición prenatal y la nutrición infantil está fuertemente asociada a la inteligencia. Cuanto más nutritivos sean los alimentos consumidos de niños, mayor caudal de fuentes para el desarrollo de aptitudes intelectuales.
  3. Entorno de crecimiento. Ha podido demostrarse que el ambiente en el cual el niño crece determina su inteligencia tanto o más que la naturaleza (los genes) a través de estudios de seguimiento realizados sobre mellizos separados en su nacimiento. Si la inteligencia no dependiese de factores externos, su inteligencia debiera ser semejante, y no sucede. Además, también ha podido comprobarse que a lo largo de toda la vida, la inteligencia puede continuar desarrollándose. En este acápite debe incluirse también la educación que recibe una persona desde su niñez.
  4. Ambiente. Podemos estar genéticamente predispuestos a tener un determinado volumen, la estructura y vías cerebrales – un cierto nivel de inteligencia definido por nuestra biología -, pero no todo se basa en la biología. El tipo de vida que llevamos también afecta a la inteligencia. Los factores ambientales, tales como la dieta, las toxinas a las que estamos expuestos, tanto en el útero y después, e incluso el barrio que elegimos para vivir – ya sea peligroso o seguro – influyen en cómo se expresan los genes en nuestras vidas y determinan la inteligencia. Por ejemplo, el humo del cigarro, disminuye la inteligencia en el largo plazo.

Comentarios

Sobre el artículo

Categorias: Psicologia
Ultima modificación: 07/24/2012