La regla de oro en la Biblia: un estudio cristiano

El término “Regla de Oro” no se menciona jamás en las escrituras, pero siempre va ligada a Mateo 7:12, que dice, “Así que en todo traten ustedes a los demás tal y como quieren que ellos los traten a ustedes. De hecho, esto es la ley y los profetas”. Es fácil observar porqué las personas que buscan la verdad en Cristo se confunden cuando escuchan que, “haz lo que digo y no lo que hago” y “haz lo que quisieras que te hicieran”, salen de la boca de la misma persona. Es contradictorio. Como creyentes debemos ser serios acerca de nuestra fe. Si realmente queremos ser un testimonio creíble para nuestro Salvador entonces debemos de tener la mentalidad de “hacer como digo y no como hago”. Si no hacemos lo que se supone que tenemos que hacer entonces expresamos hipocresía.

Jesús es el mejor ejemplo. En toda ocasión Jesús mostró la regla de oro a las personas con las que interactuaba. Tuvo compasión con 5000 hombres hambrientos, junto con sus esposas e hijos, cuando los alimentó con tan sólo un puño de pescados y panes. (Mateo 14:13-21) Jesús supo lo que era estar hambriento. “Luego el Espíritu llevó a Jesús al desierto para que el diablo lo sometiera a tentación. Después de ayunar cuarenta días y cuarenta noches, tuvo hambre” (Mateo 4:1-2). Una persona común no ayuna más de 30 horas continuas. ¡Jesús hizo un ayuno de 40 días! A nadie se le podría creer más en esta tierra que a Él al mostrarnos cómo vivir teniendo la regla de oro como principio. Siempre trató a otros de la manera como él quería ser tratado. ¿A quién no le gustaría ser sanado de cualquier enfermedad? Jesús curó la letra (Mateo 8:3), expulsó a los demonios (Mateo 8:28-32), sanó a los inválidos ((Mateo 9:1-7)), resucitó a los muertos (Mateo 9:18-26), le devolvió la vista al ciego (Mateo 9: 27-28), le devolvió el habla al mudo (Mateo 9:32-33), y mucho más. Él es el perfecto ejemplo de tener una vida conforme a la regla de oro.

Hay que hacer un esfuerzo continuo para vivir por Él y morir por nosotros mismos para poder amar a otros. Es sorprendente cómo reaccionan las personas cuando se les muestra amor, aún cuando no podría haber menos interés por parte de ellos hacia la persona que se los demuestra. Eso es lo que Cristo hizo por nosotros. Él sabía cuántas almas perdidas estarían desinteresadas por Él cuando Él pagó por sus pecados. Lo hizo de cualquier manera y eso es lo que nosotros tenemos que hacer. Tenemos que mostrarles nuestro amor a todos.

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Categorias: Religion
Ultima modificación: 03/12/2013