Cómo bailar como un bailarín de gogó

Danzar es una práctica tan antigua como el hombre mismo en la que se mezcla no solo la técnica de los gestos, sino la sensualidad del cuerpo que se mueve al compás de una música cualquiera. Baile, sensualidad y sexualidad hacen una tríada casi inseparable, y una de sus expresiones más claras es el bailarín de Go-Go, que mezcla melodía y gestualidad en un solo acto de consumado erotismo.

Su presencia en lugares como discos y cabarets lo convierte en un estilo danzario relajado, distendido, originado para el disfrute y aunque en muchos lugares del mundo apenas se conoce esta modalidad, ya es una práctica común en la mayoría de los países en los que la exhibición corporal no está censurada, sino más bien extendida.

Nacido para el deleite de la vista y los sentidos, la primera tarea de un bailarín Go-Go es mantener, mediante la ejercitación física y las prácticas saludables de alimentación y nutrición, un cuerpo joven y atractivo, que agrade a la mirada de las cientos de personas que lo verán contonearse en el escenario. Además debe someterse a un régimen de estiramiento que multiplique sus potencialidades para moverse en cada género musical con flexibilidad.

La apariencia personal es sumamente importante para esta labor, en la que las habilidades para danzar y la gracia física de los bailarines, se da por descontado. Cuidar la apariencia del peinado y escoger una forma de vestir en la que se insinúen las bondades del cuerpo es determinante en el espectáculo del Go-Go.

Como una relación sin palabras, el lenguaje del bailarín son sus piernas, sus brazos, su abdomen, su espalda, por lo que debe lograr que cada una de estas partes se conjuguen en un mismo mensaje a través de los diferentes géneros que acompañan su danza y que van desde el jazz, hasta el rock y el hip hop. Muchos incluso, complementan sus horas en el club con clases de baile. La perfección del ritmo es una meta para cualquier bailarín Go-Go.

En algo son profesionales: en explotar las áreas sexys de su cuerpo, por lo que es necesario que cada uno sepa cuáles son sus mejores tributos y los ponga en función del espectáculo. En cada caso pueden ser diferentes, aunque la tendencia más generalizada los reduce casi exclusivamente a los órganos genitales.

Observar a otros bailarines es también una fuente de perfeccionamiento. Les permite evaluar sus propios movimientos, incluir otros, valorar lo que prefiere el público que asiste a estos sitios, jugar con sus necesidades erógenas que son en definitivas el sustrato de su oficio: un juego entre el erotismo que necesitan los espectadores y su realización en el cuerpo de este desconocido bailarín.

Dominar los ritmos y cuidar el cuerpo son las dos herramientas principales de una Go-Go girl o un Go-Go boy, para rebozar de sensualidad y fantasía el espacio que lo circunda y el pensamiento de quien lo mira

 

 

 

 

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Categorias: Danza
Ultima modificación: 05/08/2013