La historia de la danza de la cinta china

Quizás la belleza de la danza china con cinta provenga de esas figuras serpenteantes que forma la larga lista de tela satinada alrededor de la bailarina, o tal vez, el estilo con que las asiáticas combinan los ancestrales movimientos del cuerpo con el vuelo desenfrenado de la cinta.

Entre las leyendas que se refieren a su nacimiento, durante la dinastía Tan, se encuentra aquella en la que un soldado salvó al emperador de morir a manos de un  traidor, deteniendo la espada enemiga con la manga de su ropa. Según dicen la danza de la cinta nació para honrar la valerosa acción de arriesgar la vida por su rey. Sin embargo, otros comparan la cinta con un dragón, ser mitológico de amplia presencia en la cultura asiática.

Lo que sí se puede asegurar es que desde los inicios su presentación fue exclusivamente reservada para la realeza, privando de esta manera al pueblo de disfrutar de una de las expresiones danzarías más hermosas del país. En la actualidad es una de las disímiles expresiones folklóricas que caracteriza y distingue a la República de China.

Comúnmente la cinta es confeccionada con satén, puede medir cerca de 8 cm de ancho, y entre 1,5 y 3,5 metros de largo y se unen en el extremo a una vara cuya longitud fluctúa entre los 50 y 60 cm. La danza no limita el empleo de las cintas por lo que cada intérprete puede elegir si utiliza una o dos cintas en su rutina. También pueden escoger el modo de presentarla al público, ya sea desplegada desde el principio o plegada en espera del mejor momento para liberarla.

La parte del cuerpo que más interviene en esta danza comienza de la cintura para arriba, especialmente los brazos que se encargan de orientar y mantener constante los vaivenes de la tela. Esta forma figuras abstractas en el aire, provistas de una belleza extraordinaria por las que el público se siente cautivado.

Entre los movimientos habituales del baile se encuentran algunos como los círculos, los remolinos y las volutas, cada uno con su técnica específica de trabajo con la cinta. Un elemento peculiar es que no resulta usual que esta toque el suelo en el transcurso del espectáculo.

Como el atractivo mayor es el jugueteo de la cinta, los pasos con los pies son simples para no restarle protagonismo y hacer más fácil el desempeño del bailarín. El chassé, que es la acción de perseguir y se refiere a un paso sostenido, y el tendue, que implica balancear el pie hacia un lado y otro, constituyen varios pasos conocidos, los que pueden volverse mucho más complejos de acuerdo a la destreza y la experiencia de quien baile.

Sin dudas, una muestra de agilidad y paciencia oriental.

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Categorias: Danza
Ultima modificación: 05/08/2013