La historia de la danza rigodón

Como todas las expresiones del arte y la cultura que intentaron separar aristocráticamente del pueblo, el rigondón terminó por convertirse en un fenómeno popular antes que de salones. Este baile, descendiente directo de la contradanza, se expandió por toda Europa durante el siglo XVIII y divirtió a todas las clases sociales sin distinción.

   Se dice que fue establecido en Provenza por André Ragaud, a partir de la contradanza, uno de los bailes más gustados de la época y que consistía una danza ágil, en compás binario e integrada por varias secciones de ocho compases. Como luego hiciera el rigodón, se extendió al resto de Europa y se utilizó para otras modalidades artísticas como el ballet y la ópera, diversión popular del período.

   Por su parte, el rigodón se creó para que lo bailaran dos o más parejas marcando un ritmo de dos tiempos, en compás 6/8. Usualmente se componía de tres o cuatro melodías, que constaban además de una frase de cuatro compases, aunque la extensión no era un elemento estricto y podía variar.

   Como explica el sitio Laboratorio universitario de recopilación de la danza, el rigodón fue una de las muchas contradanzas donde los participantes -especialmente los que provenían de la realeza- se juntaban para presentarse en sociedad así como para coquetear con los otros bailarines mediante el intercambio de parejas que se lleva a cabo en este tipo de baile.

    Para su ejecución los bailadores se dividían en turnos o cuadrillas si el número de participantes era demasiado grande, por lo que la cantidad de parejas no constituía ningún inconveniente, por el contrario le sumaba belleza y espectacularidad a las formaciones.

   Entre los instrumentos empleados para interpretarla estuvieron el violín, la guitarra, el acordeón y el arpa, los músicos no solo se encargaban del rigondón sino de cubrir los espacios vacíos entre cuadrilla y cuadrilla con ritmos variados para entretener a los asistentes.

   Con los años se convirtió en uno de los bailes más disfrutados y aclamados en los salones franceses, que a su vez imponían un estilo a toda Europa, por lo que pronto formó parte de otros espectáculos escénicos realizados por importantes figuras de la cultura y el arte de ese período como el compositor lírico Jean Philippe Rameau.

   Es notorio que durante el siglo XVIII se incluía regularmente en la suite alemana, un tipo de obra musical compuesta a partir de diversas danzas del período barroco.

Comentarios

Sobre el artículo

Categorias: Danza
Ultima modificación: 05/08/2013