Cómo colgar un árbol de navidad desde el techo

Si estás decidido a darle la vuelta a la decoración navideña de tu hogar y sorprender a propios y extraños este año, no lo dudes, tal vez invertir el árbol de navidad sea una de las opciones más impactantes.

Esta decisión facilita la decoración de espacios pequeños o inmuebles donde el resto del mobiliario dificulta encontrar un emplazamiento adecuado. Sin embargo, no debemos pasar por alto una serie de factores para que nuestra propuesta se convierta en un gran éxito:

En primer lugar, selecciona con cuidado el lugar donde podrías emplazar este elemento decorativo. Si pretendes iluminarlo, busca una posición cercana a tomas de corriente donde poder conectar el sistema de luces y de sonido que proporcionará la ambientación ideal para la zona donde quede instalado. Es conveniente que aprovechemos soportes o agujeros destinados a otros elementos que permanecerán después de las fiestas navideñas para no tener que realizar obras de acondicionamiento de la superficie. En caso contrario, procederemos con cautela para no afectar a otras instalaciones de la vivienda.

Una vez decidido el lugar donde ubicar el árbol, debemos medir el espacio existente entre el suelo y el techo para decidir qué tamaño es el más conveniente. Recuerda que unas dimensiones adecuadas permitirán que el árbol luzca con mayor esplendor, sin que el espacio quede abarrotado. Elige el árbol con mimo, pues es el elemento principal de la decoración. Al tener que estar boca abajo, es más que recomendable que selecciones un buen ejemplar de origen artificial. Ten en consideración el peso que debe soportar la estructura a la que debe quedar anclado para evitar desprendimientos o roturas.

La forma de fijar el árbol a los anclajes es sencilla: cortamos un alambre de longitud superior a la del árbol y lo enrollamos alrededor del tronco, de forma que quede bien seguro. La distribución del peso por toda la superficie permite que no se mueva una vez colgado. Si lo consideras oportuno, puedes realizarlo dos veces, quedando cada extremo unido a un anclaje distinto.

Otra opción posible consiste en unir un gancho al extremo del tronco una vez enrollado el alambre. Este elemento será el que fije nuestro árbol al anclaje que hemos dispuesto.

Tras comprobar que el árbol ha quedado bien anclado y recto, sólo nos queda añadir luces, guirnaldas y todo tipo de adornos.

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Categorias: Disfraces
Ultima modificación: 12/21/2012