Cómo hacer un disfraz de momia

Las momias originales son personas que, tras miles de años enterradas, se han visto sometidas a todos los efectos naturales posibles. Nadie, por lo tanto, querría parecerse a una momia real, pero si imitar la idea de la momificación para unos divertidos carnavales. Si esta es nuestra intención debemos plantearnos buscar muchas vendas, a poder ser blancas totalmente, para amarillearlas con algún tinte y que queden de forma irregular entre los dos colores.

Para colocarnos la venda tenemos que buscar ropa cómoda, un pijama por ejemplo, y después recubrirlo totalmente con vendas, desde los pies hasta la cabeza, aunque siempre teniendo en cuenta que hay ciertos sitios que merece la pena dejar descubiertos para, por ejemplo, ir al baño en caso de urgencia. También hay que tener en cuenta que si apretamos demasiado la venda del disfraz cortaremos nuestra circulación y el disfraz nos resultará incómodo a las pocas horas de comenzar a llevarlo. Por esta razón debemos hacer pequeños retales de venda, suficientemente grandes como para no pasarnos horas y horas cosiendo pero que a su vez nos den libertad de movimientos, libertad para ir al baño si surgiera la necesidad y sobre todo que no nos agobie.

La cara podemos maquillarla de color blanco, con algún tono azul claro que haga ver la putrefacción del cadáver, o incluso con costras y zonas “sin carne” simuladas con la ayuda de latex líquido, para darle mucho más realismo al disfraz y asustar a cualquier persona que se cruce en nuestro camino.

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Categorias: Disfraces
Ultima modificación: 10/16/2012