Cómo hacer un turbante

Los turbantes representan las costumbres de muchas culturas y religiones, hacernos uno puede ser de gran ayuda a la hora de disfrazarnos por ejemplo de Aladino o de cualquier persona que profese religiones del medio oriente.

Si compramos o ya tenemos una toalla, más bien fina y de un ancho de unos diez centímetros solamente tenemos que apoyarlo sobre la parte baja de la cabeza y comenzar a enrollarla sobre nuestra propia cabeza, hasta que una vez lleguemos a la parte más alta, atemos la toalla ya convertida en turbante o bien con un nudo o con un imperdible que coloquemos en la parte más alta de nuestras cabezas. Los turbantes son muchas veces símbolo de distinción en las culturas orientales, y con este se trata de mostrar la grandeza de quien lo lleva, así que puede decorarse con brillantes, trozos dorados o de oro y cualquier cosa que insinúe grandeza a quien la vea. También debería tener los mismos colores de la ropa que llevemos, si por ejemplo llevamos un traje de color marrón y verde pistacho podemos buscar una toalla o trozo de tela que cumpa las características que buscamos y además tenga colores marrones y verdes pistacho.

Es importante no apretar demasiado esta parte de nuestro disfraz, ya que para los beduinos que estén acostumbrados a llevarlo durante muchas horas en pleno desierto está claro que será fácil de utilizar, pero para nosotros podría ser demasiado cálido o incómodo como para llevarlo durante toda una fiesta de carnaval.

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Categorias: Disfraces
Ultima modificación: 10/16/2012