Cómo fregar la vajilla

Una de las tareas que hay que realizar a diario en todo hogar es fregar la vajilla. Aunque en ocasiones te dé pereza fregar después de comer, es recomendable hacerlo cuanto antes para que la suciedad no se pegue tanto y se desprenda fácilmente.

Hay muchos tipos de vajilla, las más clásicas son las de porcelana pero existen vajillas de muchos materiales: cristal, plástico, resina, etcétera.

Si dispones de un lavavajillas, tras retirar los restos de comida de la vajilla, enjuaga cada pieza. Después, introduce la vajilla en el lavavajillas, coloca una pastilla de detergente, que suele llevar abrillantador, y una pastilla antical. En general, el resultado es bueno con el lavavajillas, sin embargo, con vajillas de algunos materiales como la porcelana y los esmaltes se pueden tener algunos problemas. En estas vajillas, algunas manchas quedan incrustradas y es necesario para eliminarlas realizar un lavado a mano una vez al mes. Cuando vayas a realizar este lavado profundo mensual, sumerge primero los platos en agua con lejía y después friégalos con jabón.

Si vas a fregar a mano la vajilla, quizás quieras usar guantes de goma para proteger la piel de tus manos. Sin embargo, hoy en día casi todos los productos para lavar la vajilla son dermoprotectores, por lo que no estrictamente necesario. Empieza llenando el fregadero de agua caliente y jabón. Deja sumergidos los platos un rato para que la suciedad se ablande. Friega los platos usando una esponja o un estropajo suave. Enjuágalos después y ponlos a escurrir. No guarde la vajilla hasta que no esté completamente seca.

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Categorias: Hogar
Ultima modificación: 10/16/2012