Cómo limpiar el polvo

Limpiar el polvo es una tarea tediosa pero es imprescindible no dejar que se acumule el polvo por los ácaros que viven en él, pueden producir alergia y otras molestias respiratorias y oculares.
Para evitar que entre mucho polvo en tu casa, mantén siempre que puedas las ventanas cerradas o, si necesitas abrirlas, ten las cortinas echadas para que actúen como filtro del aire. También ayuda a mantener la casa limpia de polvo el uso de puertas y ventanas que cierren lo más herméticamente posible.

Otro consejo para evitar la acumulación de polvo sobre los muebles, es no barrer. Al barrer, se levanta mucho polvo del suelo. Si sustituyes el barrido por el aspirado, evitarás dispersar el polvo. Si no tienes aspiradora, cuando no hay basura y sólo hay polvo en el suelo, es mejor fregar en vez de barrer, o usar una mopa con tejido atrapapolvo.

Lo mejor es, para que no se haga pesado, hacer un poquito cada día y evitar tener que pasarnos un día entero quitándole el polvo a toda la casa. Puedes hacer una habitación cada día.
Comienza la tarea limpiando primero los elementos de la estancia que se encuentran a más altura. Si empiezas por abajo, se manchará todo otra vez al limpiar lo de arriba.
Usa un plumero para sacudir los techos, los rincones de la habitación, las persianas, los marcos y las puertas. Después, con una bayeta húmeda limpia las lámparas y los muebles. Utiliza luego productos específicos para cada material, usa limpiacristales para las superficies de vidrio, por ejemplo.

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Categorias: Hogar
Ultima modificación: 10/16/2012