Cómo bañar a un ave sin dañar su plumaje

Normalmente no hace falta bañar a las aves porque ya lo hacen ellas mismas, simplemente hay que poner a su disposición un gran plato con agua limpia. Sin embargo, dependiendo del ave y las circunstancias, puede ser conveniente bañarle. En estas situaciones, debes tener en cuenta algunas cosas para evitar dañar su plumaje.

Nunca debes usar agua y jabón, solamente agua tibia. Tampoco debes sumergir al ave en agua, simplemente rociarlo. Compra un pulverizador, llénalo de agua limpia y rocía a tu ave. Hazlo desde arriba, intentando simular una ligera lluvia. Si le gusta, abrirá las alas y bajará la cabeza para que el agua le llegue a todas partes.

Es mejor bañar a las aves en las horas de más calor, para que se refresquen y también para que ya estén secas cuando llegue la noche. Sobre todo debes evitar colocar a tu mascota aún mojada en lugar donde haya corriente de aire, podría coger frío y enfermar. Hay que tener especial cuidado en los meses de frío, pero en verano puede ser conveniente rociar un poco a nuestras aves varias veces por semana o, si hace mucho calor y dependiendo de la especie, cada día.

No uses nunca un secador de pelo para secar al animal tras el baño, no es necesario y puede ser hasta perjudicial. Si has seguido estos consejos y después del baño el ave parece que jadea y tirita del frío, no te asustes, sólo está produciendo calor para que el cuerpo se seque rápido.

 

 

 

 

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Categorias: Naturaleza
Ultima modificación: 07/20/2012