Cómo elegir el mejor heno para nuestro caballo

Los caballos necesitan ingerir grandes cantidades de fibra vegetal. Aunque se complemente su dieta con pienso, el forraje o heno debe ser la base de la dieta equina.

Hay tres tipos de forrajes apropiados para los caballos: los de hierba o heno de prado, los de alfalfa y trébol o heno de alfalfa, y los de cereales o heno de avena. Dependiendo del tipo de caballo y su nivel de actividad, será mejor usar un tipo de heno u otro.

El heno de prado es el que se digiere mejor y tiene un bajo nivel de almidón. Es apropiado para caballos con problemas respiratorios porque tiene menos polvo que los demás. Puede usarse como fuente principal de forraje añadiendo un poco de pienso o de heno de alfalfa a la dieta del caballo para aumentar el valor nutritivo.

El heno de alfalfa es el que tiene mayor nivel proteínico, más calcio, almidón y un mayor valor energético. Es aconsejable para caballos en trabajo o yeguas gestantes o lactantes.

El heno de cereales tiene a veces un alto contenido en sílice que lo hace indigesto.

Decidas elegir un heno u otro, recuerda que el caballo debe poder comer unas dieciocho horas al día. Conviene que disponga de suficiente forraje de bajo contenido energético para mantener su estómago lleno durante  todo el día. Si consume demasiada energía se mostrará nervioso, pero si no come suficientes horas al día se irritarán sus paredes intestinales.

El caballo debe comer cada día, como mínimo, el 1% de su peso en forraje. Además de evitar problema intestinales, se mantendrá entretenido y contento mientras come, lo que previene la aparición de problemas psicológicos.

 

 

 

 

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Categorias: Naturaleza
Ultima modificación: 07/20/2012