Cómo beber más agua cada día

Cuando tomamos menos agua que la necesaria según nuestra demanda física, rápidamente seremos víctimas de un proceso de deshidratación a nivel celular que al principio no emitirá señal alguna.

En poco tiempo los órganos comienzan a acumular toxinas y a cambiar hacia un PH más ácido. La sangre se hará más densa y rica en glucosa, proteínas, grasas y ponzoñas. Los riñones, esos filtros insustituibles, comenzarán a trabajar bajo presión por carencia del líquido, teniendo también que enfrentar su propio envenenamiento.

Es por ello que se recomienda que en algunas circunstancias se tome agua aun sin tener sed. Los trabajadores manuales en general, y en especial aquellos que laboran a la intemperie o bajo el sol (campesinos, salvavidas, jardineros, constructores), deberían desarrollar estrategias para beber más agua, sin llegar a extremos dañinos, que también los hay.

Tener una fuente de agua limpia a mano resulta vital. En ciertas obras o actividades un patronato indolente no se ocupa del agua, y los obreros postergan el tener que parar su actividad por demasiado tiempo para ir a buscarla.

Una buena costumbre será hacer una rutina de toma. Según la intensidad del trabajo, cada media hora o 60 minutos puede procurarse un vaso de agua haya o no sed. En el segundo caso, al cabo de ocho horas de trabajo se habrán ingerido un par de litros de agua, lo cual marcará una clara diferencia con la deshidratación.

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Categorias: Salud
Ultima modificación: 06/19/2012