Cómo prevenir infecciones de transmisión sexual

Las ITS, Infecciones de Transmisión Sexual, son un conjunto de enfermedades infectocontagiosas que se transmiten a través del contacto sexual (vaginal, oral o anal) o a través del contacto con la sangre (por ejemplo jeringuillas infectadas).

El primer caso es el más común y el que presenta el mayor índice de nivel de contagio a escala global. Si se cuenta con una pareja sexual estable y de confianza las posibilidades de transmisión disminuyen considerablemente. En caso contrario debe evitarse el contacto con las partes corporales o los líquidos que faciliten o provoquen la infección, tales como heridas, cortes, o genitales. Por esto es necesario conocer y utilizar los distintos tipos de métodos anticonceptivos disponibles, el más común y extendido es el condón o preservativo. Para su correcto uso se recomienda lo siguiente:

No estirarlo demasiado. Debe quedar algo suelto en el extremo final como depósito de los espermatozoides. Es probable su rompimiento si se lo coloca con demasiada presión pero tampoco debe usarse demasiado suelto.
No usarlo por más de una vez. El condón debe ser único para cada encuentro sexual.
Alejarlos del calor.
No usar lubricantes que contengan aceite pues rompen los condones hechos de láxtex.

En el segundo caso, el contacto a través de la sangre, es algo menos común. Para prevenir esta y otra clase de infecciones es imprescindible que los inyectables (en caso de centros de salud o de los adictos a las drogas intravenosas) sean de uso estrictamente personal. Se recomienda lo mismo con a las navajas o las maquinillas de afeitar.

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Categorias: Salud
Ultima modificación: 07/24/2012