Cómo organizar una biblioteca de casa

Sin duda, tú tienes ya algunos libros, a pesar de que eres joven y casi no has tenido tiempo de reunir muchos. Los tiene toda muchacha que ha ido al colegio y también toda niña que ha tenido algunos regalos de Reyes, en los que felizmente no falta nunca un libro. Estos primeros libros que has tenido en la vida, a los que se han unido los del colegio y los que ahora vas comprando por tu gusto e iniciativa, dan lugar a tu biblioteca. Una biblioteca es algo que ilusiona siempre, aun cuando los libros que en ella tengamos, los hayamos leído cuatro o cinco veces. Pero, una biblioteca debe estar organizada para que tenga valor y pueda ser útil. Los libros han de estar ordenados, catalogados, para saber cuáles y dónde los tenemos. Para que tu biblioteca pueda servirte de algo dedícale desde hoy mismo una especial atención y realiza todo lo que aquí te proponemos. En pocas palabras vamos a darte unos puntos elementales para saber cuidar tu biblioteca. Así, el día de mañana, podrás hablar con orgullo de ella cuando, formada por varios millares de libros, estas ideas sencillas te hayan ayudado a tenerla perfectamente organizada.

El cuaderno-registro

Este cuaderno es muy fácil de llevar. Te puede servir un cuaderno corriente rayado. Si lo quieres de tapas fuertes de plástico, ese mismo. Si no, basta que sea un cuaderno sencillo que tenga unas cincuenta hojas. Haz en él unas casillas, mediante líneas verticales que traces de arriba abajo. Luego, en la parte superior, pon los datos que detallamos a continuación Entonces anota un libro en cada línea del cuaderno y a la vez el mismo número que lleva cada libro en este registro, escríbelo en el libro correspondiente, en la página interior, o sea en la llamada portadilla, que es donde viene el título, el autor y el editor de la obra.

Hazlo así: R. 1, R. 2, etcétera. La R quiere decir Registro, o sea que está ya en tu cuaderno-registro. Hazlo de esta forma con todos los libros que tengas. En las últimas páginas de este cuaderno puedes anotar los préstamos, o sea los datos de las personas a quienes prestas los libros, porque es de suponer que prestarás libros a tus amigas, a tus primas, a las compañeras conocidas del colegio. Nada hay de malo en ello, al contrario, demostrarás ser una chica sociable. Pero debes llevar un control de los libros que prestas para saber en todo momento quien tiene un libro tuyo. Y en caso de que tarde en devolvértelo, podérselo pedir. No te dé nunca apuro reclamar a una amiga un libro que es tuyo. Si ella es una chica educada, no se molestará. Para este control de préstamo puede servirte este encasillado

Título del libro

Nombre de la amiga a quien lo prestas Domicilio Fecha préstamo devolución El cuaderno debes tenerlo siempre limpio, por dentro y por fuera. Que en el interior no tenga raspaduras ni manchas. Por fuera, si es posible, fórralo de cretona o de cualquier tela bonita, que quedan muy bien, salvo que sea de tapas de plástico. Debes tenerlo siempre a mano para cualquier ingreso o anotación.

Orden de colocación.

Hoy, toda biblioteca, aunque sea una biblioteca particular reducida, conserva un orden en la colocación de sus libros. No es como antiguamente en que, incluso en bibliotecas públicas, colocaban los libros por tamaños. Así se daba el caso, por ejemplo, en que los libros de matemáticas —si eran de tamaños diversos— se hallaban en estanterías que distaban unas de otras más de una docena de metros, teniendo, en los espacios intermedios la más grande variedad que existe en todas las materias que comprenden los libros. Naturalmente, cuando en la sala de lectura, un asiduo esperaba varios títulos de libros de una misma materia, tenía que acumular paciencia, equivalente incluso a una hora entera, mientras le traían los libros pedidos. Estas dificultades se han vencido.

Los libros se colocan agrupándolos por materias y dentro de una clasificación establecida. La más usada es la clasificación decimal, que además presenta la ventaja de haberse introducido en todos los países civilizados por ser la adoptada por el Instituto Internacional de Bibliografía. La clasificación decimal sitúa inmediatamente al lector respecto al lugar en que está el libro que busca, pues, de acuerdo con una numeración —basada en los decimales—, puede encontrar la materia que le interesa y de esta manera localizar también todas las derivadas de lo que busca. Para que tengas una idea aproximada, por lo elemental, te damos a continuación la distribución de materias que del O al 9 comprende la decimal O. Obras generales. Puedes ordenar aquí las enciclopedias, diccionarios, revistas y periódicos que tengas encuadernados, libros de generalidades. Filosofía. Tus libros escolares de Psicología, Filosofía, Etica, etc. Religión. Seguramente tienes algunos libros de Catecismo, Dogma, Religión, Liturgia, Historia de la Iglesia… También puedes colocar aquí los libros de formación que tengas: están incluídos en Teología Práctica que es una subdivisión de Religión. Ciencias sociales. Comprende Sociología, Política, Educación y Enseñanza, Derecho, etc. Seguramente puedes ordenar aquí varios de tus libros de estudio. Filología. Lenguaje, Gramática Española, Gramática de otras lenguas, Ortografía y cuantos libros tengas de esta materia. Ciencias puras. Matemáticas, Botánica, Astronomía, Física, Química. Zoología, etc. Ciencias aplicadas. Ingeniería, Medicina, Comercio, Economía doméstica, Hogar, Industrias, Profesiones, etc. Bellas Artes. Dibujo y sus derivados, Fotografía, Música, Deportes, Juegos, Arquitectura, Grabado, etc. Literatura. Novela, Cuento, Ensayo, Teatro y todos los géneros de la Literatura, tanto en lengua española como en otras lenguas. Historia. Historia de España, Historia Universal, Biografía, Geografía, Viajes, etc.

Luego existen otras subdivisiones dentro de cada número. Si un día quieres organizar una biblioteca de tu casa en serio y ésta comprende muchas materias, tendrás que estudiar estas subdivisiones. Para tus libros es posible que te baste un conocimiento de pasada, como aquí decimos. Será suficiente que los libros de tu biblioteca los coloques siguiendo este orden, en lugar de tenerlos en la estantería por orden de tamaños, o según caigan. Ten en cuenta que lo normal es que cada año• aumente el número de tus libros y llegará un día en que te resultará difícil encontrar un título, si no los tienes ordenados.

Con esta clasificación tendrás siempre un sitio para cada libro. Y agrupados por materias. Como puedes ver, el sistema es espléndido y fácil de recordar. Pero puede fallar Indudablemente, fallará en el mismo momento en que no devuelvas el libro a su sitio. Si te confundes o no lo colocas donde debes, tu biblioteca estará desordenada.

Comentarios

Sobre el artículo

Categorias: Tiempo libre
Ultima modificación: 07/08/2012