Cómo utilizar una piscina de forma segura

Siempre que accedemos a una piscina debemos tener en cuenta las normas que rigen dicho recinto pues pueden variar de una piscina a otra pero normalmente existen unas pautas comunes para todas y son las que se suelen aplicar.

En primer lugar para utilizar una piscina de forma segura utilizaremos un calzado adecuado de tipo antideslizante. Debido a que el pavimento puede estar mojado es más fácil que se produzcan resbalones y caídas por lo que evitaremos además correr. Este calzado además nos servirá también como medida de protección para evitar coger alguna infección de tipo bacteriano ya que suelen pasar muchas personas por estas instalaciones y el índice de contagio suele ser muy alto.

En segundo lugar deberemos ducharnos antes de introducirnos al agua pues con esto prepararemos a nuestro cuerpo para la temperatura del agua y limpiaremos cualquier tipo de impureza de nuestra piel. A la hora de introducirnos en el agua nos deberemos fijar en la profundidad de la misma y deberemos hacerlo siempre de forma progresiva y gradual. En ciertas piscinas será el socorrista o el vigilante quien nos indique la zona por la cual deberemos hacerlo y el sentido de las calles de natación para no entorpecer el baño al resto de usuarios.

Además, deberemos acceder con un gorro para proteger el pelo y usaremos unas gafas de natación si bien las gafas no son obligatorias en la mayoría de las piscinas, el gorro sí lo es.

Con estas indicaciones podrás disfrutar con total seguridad de cualquier piscina y disfrutar de un agradable baño.

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Ultima modificación: 10/16/2012